miércoles, 25 de febrero de 2009

Vaaalensie en fallas!

Con un débil sol que aún no quema pero ya calienta la cérida piel del invierno, permitiendo exhibirla a los más confiados, en pleno mes de febrero Valencia huele ya a fallas. Fallas que sin duda dejarán nueva brecha, no tectónica pero sí económica, de ahí el ansía reucadotoria de nuestra ilustre alcandesa, que abrió ya el calendario de festejos este pasado fin de semana, aclamando voz en grito que pot començar la mascletà. Coincidió con carnavales tan dantesca actuación y con su atuendo rojo habitual se presentó, sin faltar a su cita, en el balcón del ajuntament con todo un tropel de falleras y personajillos del top-ten atiborrándolo cual patera.

Luego por la tarde vino la cridá, entre ovaciones y vítores. Pero esta vez la llamada era a tots els valencians, que al cuerpo local de policía hace ya varias semanas que lo llamó para que se afanaran en barrer las calles de vehículos con la más mínima excusa con tal de engondar las arcas municipales.

Y a partir de hoy, las calles se engalanan con sus más elegantes trajes de luces pagados con el esfuerzo y sudor de todos los valencianos, folloneros o no, y carpas, casales ambulantes, retreteres de alquiler regados con zotal y transitorios monumentos milloneuristas de cartón piedra, niegan el paso a cabreados conductores que maldicen la fiesta y se prolijean toda clase de improperios.

En el Cabañal, barrio con tradición semanasantera donde los haya, ya no saben si sacar en procesión al cristo, a la falla, a la fallera mayor o a la Rita. Al menos, muchos años pasarán hasta un nuevo asalto entre falleros y nazarenos en lucha de poder.

Y es que Valensie es mucha Valensie, que trajimos al papa, y a hamilton en ferrari y hasta una copa que se ve que nos olvidó en la "conquista" de América, y nos montamos tremendo sarao patrocinao por luis putón, y vino la sofi a inaugurar tres veces su ópera y creamos la cárcel más grande de animales y estrenamos recientemente un puente dedicado a la suor (sud hort). ¡Que vamos de sobraos! ¡Que en Valensie no hay crisis, ni parc central aunque sí autobuses que te lleven a él (el 35), ni hospitales prometidos (la fe, manises, líria), ni carril bici, ni se puede ir en patines! ¡Que si de Madriz van directos al cielo aunque no haya playa, vaya vaya, Valensie lo tiene todo! ¡Hasta fallas!

lunes, 23 de febrero de 2009

Se va, se fue...

No era octubre, ni era rojo, ni Stalingrado el escenario de fondo. Era noviembre y era gris. La primera vez que escuché esta canción. Llovía. Fuera del coche, luces de neón y semáforos en rojo. Dentro de mí, noche cerrada. No podía dejar de llorar y rompiendo aquel silencio desgarrador, mi amiga, quien entonces conducía, me condujo esa noche. Seleccionó la canción concreta y pulsó suavemente el play de su radio cd para que Jorge hablara para mí por ella. ¡Maravilloso Drexler!
Semanas más tarde tuve la enorme suerte de sentirlo en directo, en la Venecia del norte, que no es Amterdam sino Estocolmo. ¿Causalidades de la vida?.
Yo creía que hacía falta algo más que una guitarra y voz, pero no. Con mucha imaginación se puede hacer uno de los mejores conciertos a los que haya asistido. Mejor que muchos grandes que nos hacían pagarles la reforma del piso en Tirso de Molina. Él estaba tímido, temeroso de su audiencia. No sabía si le conocían, si cantarían lo que él escribe. Y pedía peticiones a la gente de las primeras filas.
Meses más tarde, de nuevo su nombre en otro hombre despertaría en mí sentimientos y deseos dormidos. ¿Casualidades de la vida?.

Más de un año después, mi amiga tiene un novio que no sabe qué hacer con él, otra de ellas lucha porque su matrimonio salga a flote, un amigo se ha quedado sin trabajo, una compañera aborta después de seis meses de embarazo y otra sufre porque no puede quedarse embarazada.

Yo hoy amanezco tarde, en calma, marea baja, sin oleaje, ni bravura. Desayuno, como de costumbre, mirando por la ventana la vida que pasa fuera sujetando, de pie y con dos manos, mi café con leche. De fondo Jorge... En tiempos de crisis (y no precisamente económica) me vale esta canción, la primera de todas... y todos vosotros me venís a la memoria. Ya no es noviembre, ni gris, ni llueve fuera. Pero lo cierto es que la pena voló. Hay que pensar que la tristeza también, se va, se fue.

Caótica Ana, brillante Medem


10. sesiones de hipnosis para viajar más allá del tiempo y el espacio; 9. vidas que quedaron cruzadas, ajenas contenidas y vividas en una magnífica Ana, caótica (la debutante Manuela Vellés); 8. puertas cerradas pintadas sobre piedra a la espera de ser abiertas para cerrar círculos; 7. sufrimento sin conocimiento ni entendimiento de otras mujeres adueñadas de un cuerpo; 6. fuerza, energía, vigor, bestia parda, sentimientos manipulados por el miedo; 5. maravillosas pinturas coloristas al más puro estilo naif, mágnifica obra de Ana Medem, fuente de inspiración de la película; 4. intemporal visión de la Mujer, exploración en el campo mítico; 3. típico-tópicos escenarios "medemnianos"; 2. polaridad manifiesta en la dualidad de opiniones; 1. caótico final, desde el punto de vista cinematográfico, haciendo honor al título; 0. el valor de la indiferencia que deja. Para bien o para mal una película cien por cien recomendable, con magnetismo, muy por encima de las producciones que pueblan nuestras salas.

lunes, 16 de febrero de 2009

Y nada más.

Sin más dilaciones, hoy me he colado por la trastienda de tu alma. Sigilosa, de cuclillas y a oscuras. Despacito y con cautela para no generar ni un sentimiento, ectópico siquiera.
Igual hubiera dado, pues ya no soy capaz de despertar ni tan sólo un atisbo.

Estaba muerto, necrosado, mi recuerdo.
Al verme me ha reconocido y ha agonizado en lágrimas.
De un sólo gesto, te lo he arrancado. Ha sido fácil, estaba ya suelto, cubierto de polvo. En su lugar, nuevas vivencias luchaban por ocupar un espacio en palco. Y me lo he llevado conmigo. Tú ni te has enterado.

Ahora sé que ya no te queda nada de mí y yo me he completado.
Ni siquiera he sentido dolor.

miércoles, 4 de febrero de 2009

El día de Inocentes


Si bien su historia no fue vox populi jamás les importó.

Nada tuvo que ver con que ese domingo fuera el día de los Inocentes para que a los dos se les quedara cara de panoli, en absoluto. Como capullos en flor.

No hubo bromas tradicionales hechas al prójimo, ni chistes fáciles.

Tomaron un té previo a la película. De la India para él, marroquí el de ella, intercambiando inconscientemente sus gustos. Nunca fueron dos mitades buscándose si no más bien dos enteros complementándose.

A ninguno de los dos les asustaba la soledad, sabían lo que era gozar de ella.

Entre sorbo y sorbo, palabras en silencio y silencios dialogados, callando aquello que querían contar y diciendo lo que querían callar. Sus manos entrelazadas, una mirada profunda y una sonrisa perpetua. Al fondo, Bebo, Valdés. En la primera mesa al lado de la barra, bebiendo, ellos.

Se les rompió el amor de tanto usarlo.

Ella, era partidaria de que lo que no usa se atrofia, y así derrochaba en detalles.

Él, de la teoría de que lo que usa en demasía se hipertrofia o se desgasta, y así dosificaba sus manifestaciones.

Ningún juez dictó la orden de alejamiento pero ambos sabían que aquello suponía que uno de los dos debía hacer las maletas y largarse. Estaba claro quién.

Jamás hubo enfrentamiento de pareceres ni discusión alguna, pero eso no sirvió de atenuante. Fin del segundo acto.

Se quisieron como nunca antes. Tan fuertemente hasta doler.

Y a la francesa se marcharon, sin despedirse, queriendo dejar la puerta abierta porque los dos habían perdido las llaves.

Se les rompió el amor de no usarlo.

De lo que sucedió después, pondremos aquí el colorín colorado y me consta que aunque jamás comieron perdices vivieron felices.

La otra noche los vi juntos. Sus manos entrelazadas, una mirada profunda y una sonrisa perpetua, pero esta vez sólo salían, creo, a dar una vuelta por el corazón.