miércoles, 10 de febrero de 2010

Primera Plana

Zapatero se niega a reducir plantilla entre los altos cargos del estado, que es de todo menos de derecho, y propone en tanto ampliar la edad laboral hasta los 67 mientras sube el IRPF de todos los españolitos currelas de a pie.

Garzón ocultó el cobro de 203.000 dólares.

Corea del Norte pone a su ejército en estado de alerta.

La corrupción arrastra a dos cargos del Ayuntamiento de Boadilla (entre otros muchos).

Bangladesh veta el acceso a Youtube "por interés general".

Obama de presidente novel a premio nobel.

El Gobierno Central "desea" la Copa del América en Valencia.

El Ayuntamiento pedirá al Gobierno que autorice el uso excepcional de pólvora a menores de 12 años.

Las entradas para la corrida de José Tomás se agotan en dos horas.

Las multas ganan a las lipotimias.

El Papa, preocupado por la "pobreza espiritual" que ronda en Roma.

Que yo no me bajo en Atocha, como lo haría el tío Joaqui, no es nuevo para mí. Ya lo dije una vez y quizá no sea la última. Hoy me reafirmo, no vaya a ser que les dé por dar la jugada en diferido y me hagan saltar por los aires, cosa no de extrañar en estos tiempos que corren…
Yo me bajo en la próxima, sea cual sea y ya me busco yo la vida, que a ésta yo no voy, gracias.

A estas alturas de la partida a la que hemos llegado, donde nos empeñamos en ser omnipotentes dioses borrachos de etnocentrismo, donde la muerte es un fracaso y el éxito es la meta, a cualquier precio, donde la desesperanza de vida en España ha aumentado hasta los 80, donde elegimos a la carta ya no el menú del día sino nuestra carga genética, donde un fármaco contra la malaria se comercializa sólo si sirve como crecepelo norteamericano para unos cuantos que no tienen pelos en la lengua, donde los mismos 400 gramos que se inyectan en forma de silicona en las tetas son los que pesa un prematuro al nacer, donde la salud es un negocio multimillonario y miles de vidas moneda de cambio, donde la política no es más que una pantomima en forma de regresión a la escuela o partida al Monopoli en mayor escala y la justicia el invento más injusto, donde los intereses de unos pocos se cobran con bienes de unos muchos engañados bajo lemas subversivos como el “agua para todos (los campos de golf)”, donde la crisis del ladrillo es la crisis de aquellos que tuvieron que guardar sus ahorros bajo un azulejo porque no había banco que les concediera préstamo alguno, donde el trabajo fijo que no es un derecho fundamental…donde un laaargo etcétera llenaría portadas enteras…

Que no, que no… que no me esperen señores y que pase la cabra, que yo a esta no voy.

Que no, que mientras la paupérrima India siga sin ver un puto duro de la Porsche y sigan ustedes pensando que Dominicana es la república de las vacaciones, yo no. Que mientras viva el Ratzi en un paraíso fiscal pensando que la homosexualidad es una lacra y dejando que el SIDA si dé por no usar condón, yo no.
Que mientras ustedes sigan alegrándose de que haga 25 graditos en febrero sin acordarse de los 45 a la sombra en agosto, yo no, que este año ya me quedé sin poder chapotear por culpa de su plaga de medusas.
Que mientras, los que están en(la)cima se reúnen en (las) cumbres para ver a los de abajo más abajo…

Yo no. Que no, que no, que yo no entro, que estoy embroncada y me rajo carajo, que no me esperen señores, que no…que yo a ésta no voy.
Que a mi no me timan.

Que nadie queremos dar pero todos queremos recibir y así no va la partida. Que como les de a los más de mil trescientos millones de chinos por comprarse un coche cada uno se nos va el planeta a tomar por culo.

Que es muy facil soltar la lengua criando culo en el sofá.

Y muy dificil llegar a fin de mes sin renunciar al jipi ese instalado en el coche, que funciona sin manos o con ellas libres, la blackberry fried chicken con el diente azul (bluetooth) de serie, el LCD de 50 pijadas con TDT y JoDT, la personal chopped, la noentiendo güi y demás otros lujos de primera necesidad.

Sigan ustedes sin mí que yo lo haré sin ustedes… que aunque you fon, he fon, she fon, I not fon.

…Y soy plenamente consciente de la sociedad a la que pertenezco, sé que estoy totalmente imbuida del desarrollo, la tecnología, la moderna vida fácil, la ley del mínimo esfuerzo, a mí que me lo den todo sin que yo haga nada excepto quejarme por cualquier cosa desde mi sillón… Lo sé, sé que he tenido la suerte o desventaja de vivir en el mal llamado primer mundo, pero al menos yo decido elegir cuántas participaciones juego. Y mis inquietudes no me permiten quedarme callada.
Es una actitud, una filosofía de vida, aplicable a todos los terrenos, el de las relaciones incluido.
No pienso quedarme tranquila en mi sofá viendo la vida pasar para lamentarme dentro de unos años, al echar la vista atrás.
No mientras pueda.
Renuncio a mi termomix.