sábado, 26 de septiembre de 2009

Fueron otros tiempos


Después de envenenarme con un litro de café que a duras penas permitía mantener mis párpados entreabiertos, mi estómago soltó toda clase de insultos e improperios amenazándome con entrar de nuevo en erupción, después de muchos años de silencio. Y yo sabía que en esta ocasión el almax forte no acallaría el cráter de una úlcera con experiencia, por eso me prometí a mi misma someterme a una cura de abstinencia y desintoxicación durante esta semana en la que la jornada laboral me concedía un indulto. No obstante, metida en otro contexto, tuve que reincidir, como buena drogadicta, y engañar a mi sensación de sueño con un buen tanganazo de la nombrada bebida. Un café de los de tazón y plato, digno del acompañamiento de una buena malaena, sino hubiera sido porque se trataba de la hora de la cena y no del desayuno.

A pesar de estar cansada, con un madrugón pendiente para el día siguiente y muy a gusto en casa de una amiga, no me quedaba otra si quería tomar unas cañas contigo e irme de juerga esta noche, para proponerte más tarde no dormir en solitario. Nunca se sabe la sorpresa que puede aguárdate tras doblar la esquina, y a mí, que de un tiempo a esta parte vivo siempre preparada, han dejado de gustarme las calles rectas. Pero un error de cálculo y una falta de comunicación han hecho que me vea a estas horas escribiendo estas líneas, sin sueño y sin ti.

- Estoy ya en el carmen, ¿Dónde paras?.
Pipip pipip. Un mensaje nuevo:
- Q pena! Al final no he salido, m ha entrado sueño y estoy… bueno, no t lo digo. Jajaja

En otra época me hubiera enfadado contigo y te hubiera contestado con un mensaje envenenado, o quizá no, me hubiera callado tragando mil reproches. Sea como fuere, me hubiera odiado a mí misma y me hubiera maldecido por tomarme ese café “para nada”. Puede que, por mis narices, me hubiera bajado del coche y me hubiera ido sola a tomar esa caña.
En otra época…
Esta noche ya no…

- Sí, que pena!. Descansa. Un beso.

Ya no guardo mi cajita de rencores en la mesilla de noche, podrían despertar mi úlcera. Era otra época…
…Ahora escribo… y me voy a dormir.

Buenas noches. Un beso.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Existe un bar en La Habana...

... Cuba, al final de un callejón sin salida que posee un espejo en una esquina del recinto en donde dicen que si te observas pierdes la memoria.

Muchos han forzado la leyenda creyéndose más, olvidando hasta el grado de ebriedad. Sin embargo, cuentan, que un hombre, sin nada que perder, ingresó con ímpetu dejando la puerta abierta de par en par, esquivó la barra y sin más se detuvo frente al espejo. El bar hizo silencio a tal espectáculo. El hombre dió vuelta, miró sin mirar y se marchó. Al salir alcanzaron a ver que cubría su cabeza con una boina.

Desde ese entonces, cuentan, que el espejo le dice a todo aquél que se atreva a mirarse su propósito en la vida.

Muchos afirman que el espejo fue incapaz de borrar tanta seguridad.

Al día de hoy, varios, viajan a La Habana en busca del espejo; otros, en cambio siguen al hombre.

Alejandro Filio


lunes, 21 de septiembre de 2009

Tender a tender


Si pusiera a tender la nostalgia

en el terrao de mi casa,

necesitaría una cuerda infinita.


Al final, como soy una vaga

me cansaría de tanto poner pinzas

y acabaría con agujetas en los brazos.


Por eso creo que,

simplemente la meteré en la secadora

para que ya no chorree,

aunque salga toda desordenada.


sábado, 19 de septiembre de 2009

viernes, 18 de septiembre de 2009

Mierda

Tengo una pompa de gas lacrimógeno suelta por la garganta a la cual logro mantener a raya y no eructar mediante la pequeña ingesta de los mendruguitos de mierda que me das cada vez que me dices que todo está bien.

Soy consciente de que estas cosas están mejor fuera que dentro, que luego todo se pudre, pero así de patética soy que prefiero que me lloren los pulmones, el bazo y el páncreas, a que te des cuenta de que tus mentiras me las trago con colador, tapándome la nariz. Y sin apenas deglutirlas, no hay protector gástrico que remita sus pesadas digestiones.

-Todo está bien.
-Lo sé cielo (Glup).

Eso sí, cuando explote, lo haré delante del ventilador.