He luchado contrarreloj por devolverle la vida,
rodeado de curiosos que no ayudaban,
que miraban sin sentimientos,
creyéndose anónimos,
como espectadores de televisión.
He tratado de impedir
que un hombre pegue a su mujer.
Mientras le cosía la ceja
una vecina curiosa se extrañaba de la escena.
Han sacado un chico de diecisiete años
de entre los hierros retorcidos de un coche.
Sólo he podido certificar su muerte.
El policía me he dicho que no tenía carnet.
Yo sólo he pensado que tenía diecisiete.
He asistido a una anciana que vivía con veinte
perros.
Se había roto la cadera y yacía en el suelo desde
hacía dos días.
Un vecino se me ha quejado de los perros.
Amanecerá y mi jornada se desvanecerá.
Me ducharé, me sentaré en la cama con las
manos arando mis cabellos.
El sol y el sueño lo borrarán todo.
Porque nada de lo cotidiano queda grabado.
Ni tampoco soy un testigo con ganas de
testificar.
Nuestra cris is no economic,
es mucho más que eso.

1 comentario:
Tristemente hermoso. Concuerdo contigo. Un beso
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