Me quedaré hasta que tus cansados ojos se cierren despacio, rendidos en medio de la noche.
Me quedaré hasta que te quedes dormida, sumida en el más profundo de los sueños, donde comenzarás a descansar, a dejar todos los problemas de lado.
Me quedaré hasta que tus músculos dejarán de palpitar por la tensión constante acumulada durante el día.
Me quedaré hasta que claudiques ante el placer del confort y de la paz interior.
Me quedaré hasta que el miedo huya lejos de esas cavernas escondidas situadas en lo más profundo de tu ser.
Me quedaré toda la noche observando el rítmico acompasar de tu pecho, la sosegada respiración y las suaves curvas dibujadas bajo las sábanas.
Me quedaré hasta que finalmente tu camino del descanso finalice con el nuevo amanecer, con la nueva sonrisa y con la nueva ilusión.
Me quedaré hasta que la luz del sol compita con el brillo de tus ojos...
Me quedaré hasta que te quedes dormida, sumida en el más profundo de los sueños, donde comenzarás a descansar, a dejar todos los problemas de lado.
Me quedaré hasta que tus músculos dejarán de palpitar por la tensión constante acumulada durante el día.
Me quedaré hasta que claudiques ante el placer del confort y de la paz interior.
Me quedaré hasta que el miedo huya lejos de esas cavernas escondidas situadas en lo más profundo de tu ser.
Me quedaré toda la noche observando el rítmico acompasar de tu pecho, la sosegada respiración y las suaves curvas dibujadas bajo las sábanas.
Me quedaré hasta que finalmente tu camino del descanso finalice con el nuevo amanecer, con la nueva sonrisa y con la nueva ilusión.
Me quedaré hasta que la luz del sol compita con el brillo de tus ojos...

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