martes, 6 de octubre de 2009

Echar raíces


Y lo he celebrado con mi calathea zebrina, regalo de Lucia en la primera cena que hice, cuando no tenía muebles siquiera. Cuatro años han pasado, cuatro años juntas. Ella jamás floreció, no es lo suyo, pero hemos crecido a la par y habiendo sentido ambas la muerte de cerca ¡qué grande está!, ¡después de todo lo pasado!: escombros, pintura, polvo, saladas lágrimas de riego, noches en vela y semanas de sequía conjunta y otras tantas en solitario mientras yo rodaba por el mundo, canciones gritadas al envés, excesos cometidos de ahogo, bailes dedicados, tomando alguna de sus hojas como micrófono, jajajaja. Hoy esta va por ti, que siempre estuviste conmigo, por ti, reflejo de todo cuánto hemos crecido.

Te prometí una entrada…

No hay comentarios: