De la ley de extranjería y otras paradojas
Y dijo el rey:
-Este es un planeta muy pequeño, majestad, ¿por qué necesitáis fronteras?
-¿Qué por qué necesitamos fronteras?
-Yo no.
-Sin documentos no puedes quedarte aquí.
-Entonces me iré.
-Seguramente eres un tipo peligroso... ¿dónde está tu pasaporte? Tengo que sellarlo.
-No tengo pasaporte...
-¡Pues entonces no puedes irte! ¡Vuelve aquí! ¡Vuelve a este planeta! ¿No me oyes? No puedes viajar sin pasaporte!!!
Y dijo el rey:
-Mi mundo es demasiado pequeño para los dos, pero tengo una pequeña colonia a unos 20 centímetros a tu izquierda. Si tus documentos están en regla, puedes quedarte a vivir allí.
Y entonces respondió el principito:-Este es un planeta muy pequeño, majestad, ¿por qué necesitáis fronteras?
-¿Qué por qué necesitamos fronteras?
-Sí, ¿por qué necesitáis fronteras? ¿podréis explicármelo?
-Pero, ¡si todo el mundo comprende la necesidad de especificar fronteras!-Yo no.
-Claro que tú no lo comprendes. Eres un niño. ¿Está claro? ¿Dónde tienes tus documentos?
-No tengo ninguno.-Sin documentos no puedes quedarte aquí.
-Entonces me iré.
-Seguramente eres un tipo peligroso... ¿dónde está tu pasaporte? Tengo que sellarlo.
-No tengo pasaporte...
-¡Pues entonces no puedes irte! ¡Vuelve aquí! ¡Vuelve a este planeta! ¿No me oyes? No puedes viajar sin pasaporte!!!

1 comentario:
El principito, que grande! un saludo.
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